¿Qué es la gamificación? y ¿cómo utilizarla en tu plan de marketing?

¿Qué es la gamificación?

¿Estás aprovechando todo el poder de los juegos para conseguir clientes? Si hay algo que está claro en el mundo digital es que los juegos no son solo cosa de niños. El potencial de la gamificación ha quedado plenamente demostrado con los videojuegos, las plataformas de aprendizaje, y los juegos más sencillos como Candy Crush o Angry Birds… Todos ellos tienen un gran impacto en los adultos, no solo en el público infanto-juvenil. Si quieres saber cómo utilizar la gamificación para conseguir clientes y mejorar tu plan de contenidos, ¡no te pierdas este artículo!

Qué es la gamificación

Todo es mucho más fácil, agradable e interesante cuando estamos en modo juego, porque en realidad, el juego es una actitud, y eso es precisamente lo que la gamificación pretende conseguir: lograr que el consumidor disfrute a través de la parte lúdica de su personalidad para ampliar su satisfacción. 

La gamificación es un proceso en el que se utilizan elementos propios de los juegos para otras actividades. Por ejemplo, mecánicas lúdicas, como puntuaciones, retos, test de habilidad, etc. que se incorporan a una página web, una publicación, o a una promoción. 

¿Cómo se relaciona la gamificación con el marketing de contenidos?

Como probablemente ya sabes, el marketing de contenidos consiste en crear contenidos de calidad que resulten interesantes y relevantes a los potenciales clientes, para que de ese modo los potenciales clientes se sientan agradecidos y generen confianza en la marca.  La gamificación encaja de una manera muy natural con este tipo de estrategias, ya que persigue el mismo objetivo (atraer clientes), y a través del mismo mecanismo (compartir contenidos). La diferencia principal radica en que la gamificación busca la satisfacción en el consumidor a través del divertimento, y no tanto a través de la utilidad de los contenidos. La utilidad en este caso es el entretenimiento, la diversión, y compartir con los demás el juego. 

¿Por qué funciona la gamificación?

La forma en la que los consumidores se relacionan con las marcas ha cambiado radicalmente en los últimos años, los potenciales clientes buscan contenidos de calidad, un trato más personalizado, y además rehúyen las intromisiones publicitarias que no les aportan valor. Sin embargo, los consumidores también están más abiertos a una comunicación bidireccional, en la que pueden interaccionar con las marcas según sus términos, y sin sufrir interrupciones. Esto significa que el marketing también debe evolucionar hacia un nuevo modelo de comunicación, en el que son los usuarios quienes tienen el control sobre las interacciones, pero éstas resultan mucho más eficaces y placenteras para los consumidores, y por lo tanto, ¡funcionan mejor! Atraer y satisfacer a través de contenidos que aporten valor, y responder ante las demandas de los usuarios, esa es la clave. 

Los beneficios de la gamificación

  • Logra aumentar el engagement
    La gamificación atrae a los usuarios, pero no solo los atrae en un primer momento, sino que, si la estrategia está bien planteada, logra que vuelvan de forma recurrente a la página o las redes de la marca. ¡Esto se debe a que la gamificación supone un incentivo para hacerlo! Los sistemas de puntos, el paso de niveles, la ganancia de insignias, todo ello son recompensas que pueden utilizarse para mantener a los usuarios conectados a la marca y aumentar el engagement con la misma. A través del juego se genera un compromiso y una cercanía valiosa, que genera relaciones duraderas. 
  • Generación de leads y recopilación de datos
    Otra de los beneficios de la gamificación es que es un excelente mecanismo para lograr nuevos leads y para recopilar datos sobre ellos, del mismo modo que funcionan los tradicionales descargables.
    A través de la gamificación pueden conseguir los datos básicos, e ir pidiendo más datos según avanza el proceso de juego o el usuario sube de nivel. Además, monitorizando las acciones, las elecciones, y el comportamiento del consumidor también puedes recopilar mucha información valiosa para una posterior segmentación, o para adaptar las ofertas a sus necesidades.
  • Mejora la experiencia de uso
    A través de la gamificación, los usuarios pueden disfrutar de una experiencia de uso mucho más agradable y entretenida, que mejora su percepción de los procesos. Al incorporar aspectos lúdicos, como videojuegos, niveles, retos, etc. en el proceso de educación de los usuarios, estos perciben los procesos como juegos, lo que implica una experiencia divertida y estimulante para ellos. La clave está en combinar adecuadamente la gamificación con los contenidos educativos que nos ayuden a preparar al lead para convertirse en nuestro cliente, si se consigue, las emociones positivas que genera la gamificación hacen que el potencial cliente viva la experiencia como algo que le aporta aún más valor que los contenidos educativos habituales.
  • Aumenta las ventas
    Uno de los beneficios más directos de la gamificación es que ¡ayuda a aumentar las ventas!
    Los sistemas de puntos y recompensas como descuentos, ofertas, promociones, regalos, etc. que se ofrecen a los usuarios por sus logros en el proceso gamificado se traducen en ventas y en un aumento de la facturación.
  • Diferenciación de marca y sentimiento de pertenencia
    Cuando los usuarios se lo pasan bien con un juego, se sienten motivados a subir de nivel o a batir su propio récord, incluso a compartirlo con sus amigos y conocidos, y a comparar los resultados con el resto de la comunidad de jugadores. Esto hace que los usuarios quieran volver a la página y mantengan el interés por la marca o el producto y que, además, se sientan parte de una comunidad de juego con la que comparten esa diversión: nuestra marca. Así no solo se crea un sentimiento de pertenencia, sino que además es una estrategia de diferenciación, y de brand building, porque no encontrarán otra marca que les ofrezca la misma experiencia lúdica en sus procesos de compra.

El proceso de gamificación

Ha llegado el momento de ponerse manos a la obra y plantearse cómo introducir la gamificación en una estrategia de contenidos. Nuestra recomendación es que lo hagas en dos fases: primero, lleva a cabo un análisis fijando los objetivos y la estrategia en general, y después, aplica esa estrategia y las conclusiones de tu análisis al desarrollo del juego o la experiencia lúdica. 

¡Vamos a verlo paso a paso!

A) Análisis previo

El análisis previo es similar al que podríamos hacer para una estrategia de contenidos habitual:

  1. Identifica a tu público objetivo y las necesidades que tiene. Debes saber a quién te diriges, qué quiere, y cómo se lo puedes ofrecer de manera divertida.
  2. Establece un objetivo principal para tu estrategia, y otros objetivos secundarios si así lo deseas. ¡Recuerda que estos deben ser SMART! Así, más tarde podrás desarrollar las KPIS necesarias para realizar su seguimiento.
  3. Profundiza en las motivaciones de tu buyer persona y tu público objetivo, y determina qué tipo de motivaciones funcionan mejor, si las de tipo intrínseco o las motivaciones extrínsecas.  Recuerda que las motivaciones intrínsecas son las que se basan en factores internos (necesidades, intereses, curiosidad, desarrollo personal, etc.); mientras que las motivaciones extrínsecas se basan en factores externos (recompensas, reconocimiento, etc.)
  4. En función de esas motivaciones deberás desarrollar un tipo de experiencia u otro. Por ejemplo, los usuarios que se mueven por motivaciones extrínsecas preferirán mecánicas de juego más tradicionales, mientras que los usuarios inclinados hacia motivaciones intrínsecas seguramente prefieran dinámicas de juego que les permitan formar parte de una comunidad.
  5. El quinto paso es definir cuáles son los canales en los que compartirás los contenidos, ya que los contenidos deberán ir adaptados desde el comienzo a la naturaleza de esos canales. No es lo mismo diseñar una estrategia de contenidos gamificada solo para redes sociales, que hacerlo para la página de tu marca, para el correo electrónico, etc.
  6. Establece una estrategia de feedback para el usuario cuando comience a sumergirse en los contenidos gamificados. Los usuarios necesitan estímulos, nuevas experiencias y dinámicas que les hagan interactuar con tu marca, no encasilles el proceso lúdico o se cansará. Ofrece experiencias nuevas de vez en cuando.
  7. Comprueba que los contenidos planteados cumplen con los objetivos propuestos, es decir, si son eficaces para atraer y fidelizar al público objetivo. 

 

B) Creación del contenido gamificado

Ahora que has realizado el análisis previo, conoces a tu público y hay algunas decisiones que ya has tomado, es el momento de diseñar el contenido gamificado, la experiencia lúdica que ofrecerás a tus usuarios. 

Debes tener en cuenta que, la gamificación implica la incorporación de elementos lúdicos como parte de los contenidos, pero no es lo mismo que desarrollar una experiencia de juego completa al 100%, cuyo único objetivo es entretener. ¡No se trata de crear un videojuego completo y cambiar el sector de tu empresa! La clave es mezclar los elementos lúdicos con los contenidos que ofrecemos. 

Para hacerlo de manera eficaz, debemos tener en cuenta los siguientes puntos:

  • Define las metas. ¿Recuerdas que previamente habíamos definido los objetivos? Pues este es el momento de bajar los objetivos a tierra, y desarrollar los KPIS que nos servirán de guía para saber si nuestra estrategia está funcionando. Las metas pueden ser mejorar los impactos, generar más conversiones, conseguir un aumento del engagement, incrementar las ventas, etc.
  • Establece cuál será la mecánica del juego y los patrones que seguirá. Las posibilidades son infinitas, por eso es necesario acotar. Puedes desarrollar mecánicas individuales, colectivas, colaborativas, competitivas, etc. Además debes pensar si incluirá diferentes niveles para motivar a los usuarios a seguir interactuando, si incorporarás una parte de aprendizaje interactivo, y en qué consistirán las recompensas y las acciones para ganarlas.
    Por ejemplo, puedes crear un juego en el que cuantas más acciones realice un usuario, mayores descuentos obtiene; o puedes crear un minijuego tipo puzzle como base, y que las acciones supongan un incentivo, que a través de ellas el usuario gane vidas o boosters. Las opciones son infinitas, por eso el conocimiento de tus potenciales clientes y tu buyer persona es tan valioso y necesario en este punto.
    Te dejamos algunas ideas de acciones que se pueden gamificar, u ofrecer recompensas a los usuarios por ellas:
    – Dejar una review o dar la opinión sobre un producto o servicio
    – Participar en un sorteo
    – Compartir los contenidos en las redes sociales
    – Recomendar un producto a un amigo
    – Realizar una encuesta o completar un formulario
    – Acceder a un programa de fidelización basado en puntos
    – Completar un quiz sobre la marca o producto
  • Diseña el juego y su interfaz. Piensa en cómo será la interfaz del juego, cuántos niveles tendrá, cuáles serán las recompensas, las tablas de puntuación, dónde aparecerán los resultados, etc.
  • Alinea el juego con los objetivos y los valores de la marca, recuerda que la experiencia debe ser educativa y lograr generar un sentimiento de pertenencia con la marca, para ello, asegúrate de que el juego incluye de manera transversal los principios, los valores, el tono de voz y las premisas de la marca.
  • Por último, mide los resultados y ¡mejora el proceso para optimizarlo! Mantén una actitud de escucha activa, puedes aprender mucho de tus usuarios no solo sobre cómo mejorar la gamificación de contenidos, sino sobre cómo mejorar todas las partes de la experiencia de compra de tus usuarios. 

Las aplicaciones de la gamificación

La gamificación puede aplicarse tanto a empresas B2C como B2B, incluso puede aplicarse como una forma de motivar al propio equipo de marketing para realizar mejor su trabajo, gamificando sus progresos y logros en ventas y marketing. Lo cierto es que, el ser humano disfruta jugando, y el entorno digital hace mucho más fácil poder mezclar el juego con cualquier otro proceso en diversos ámbitos, como la educación, la sanidad, el deporte, la organización, el trabajo, y por supuesto, las ventas. 

La gamificación y el marketing de contenidos son dos aliados naturales que se retroalimentan y mejoran los resultados que ambos ofrecen por separado. Se trata de una combinación cada vez más frecuente según se desarrolla el marketing de contenidos, a la vez que la inversión en medios tradicionales va perdiendo cada vez más fuerza. 

Esperamos que con este artículo no hayas entendido mejor qué es la gamificación, sino que además te animes a aplicar a tu estrategia de contenidos. ¡Cuéntanos el resultado! Y recuerda que en Bgan Lab somos especialistas en marketing de contenidos e Inbound. ¡Estamos aquí para ayudarte en lo que necesites!

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